Quería

He querido aprender a conocerte, deseaba estar en tu cabeza y ser capaz de adivinar tus pensamientos con solo mirarte. Quería un tú y yo, lo quería sin miedos. Despertaba con una sonrisa durante nuestros días buenos, y con rabia durante nuestros días malos. Podría haber cambiado tu vida, podrías haber cambiado la mía.
Fui incapaz de ocultarte mis miedos y mis dudas, al igual que no pude ocultarte mis ganas de ti. Podría haber sido más comprensiva y más confiada, pero entonces no habría sido yo misma.
Necesitaba decirte tanto… decirte las innumerables veces en las que pensé en ti, las veces que no me permití recordarte. Seguramente no hubiera servido de nada pero al menos no sentiría el dolor que siento ahora de tantas palabras quedadas en el olvido.

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Te odio

Te odio, te odio por no querer hacerme feliz, por haberme hecho feliz e infeliz al minuto siguiente. Por dejarme entrar por la ventana de tu vida y haber echado la cortina cuando empezaba a querer ver. Por abrir tu puerta solo cuando tú querías. Por hacerme creer que eras diferente, que éramos diferentes, especiales y que juntos todo podía ser posible. Por hacerme olvidar todo lo demás y hasta de mí misma. Te odio por hacerme creer que venían épocas de magia y pasión. Pero en el fondo solo me odio a mí misma, por creer que podía creer en algo más que en la realidad. Me has elevado a un cielo lleno de esperanza, de mariposas y dibujos de colores, y me has soltado en mitad de un bosque sin árboles para respirar, donde me cuesta avanzar sin recordarte, donde me cuesta imaginar la salida sin derramar lagrima, donde cada paso duele por pensar que no habrá regreso. Un fin que no quiero escribir, una historia que nunca acabó, ni tampoco empezó….

Dolor

Me duele, el estómago, la cabeza y el corazón…Recuerdo haberme dormido con dolor en la garganta de las lagrimas inundándome desde dentro, y me he despertado con la misma sensación, como si en vez de dormir 6 horas hubieran sido 6 minutos.

Mi nudo en las entrañas me recuerda que no fue un mal sueño sino la realidad de una historia con final explotándome en la cara.

El fin ha sido decisión mía, tras muchos intentos fallidos de olvidar y perdonar, he visto la luz al final del túnel, he sabido reconocer lo que debería ser lo mejor para mí, pero entonces ¿porque me siento así? Como si el dolor de mi interior me quisiera decir que he tomado la peor decisión de mi vida

 

No sé cómo explicar esta historia,no sé cómo empezar a contarla, no sé si quiero contarla. Quizá porque tengo miedo a descubrir que al contarla en “voz alta” se convierta,en lo que siempre fue, una historia idealizada por mí misma,desprecios que no quise ver y destellos de magia que eran en realidad mentiras.

 

No hay nada peor para el ser humano, o al menos para mí, que tener la necesidad de expresarle a esa persona lo bien que te hace sentir, lo que siente tu cuerpo y deja de sentir tu mente cuando estás a su lado, y que esa misma persona que te hace volar te imposibilita el poder hacerlo.

Parece una historia de desamor ¿verdad? la típica chica que se enamora de un chico que no le corresponde, que se pone triste y llora en cada esquina… Pues no, y ojalá fuera el caso.

Es la historia de una chica feliz, o al menos eso creía ella, con una vida plena y llena de momentos felices.

Un día,lo que parecía un chico normal apareció de la nada, dispuesto a revolucionar su vida, y así fue.

Voy a ahórrame contar los detalles del principio de esta historia,y de muchas conversaciones, no por que sean aburridas o porque carezcan de importancia,sino porque aún duele recordar.

14 meses han pasado desde aquella primera palabra, 3 encuentros, cientos de conversaciones que parecían sinceras y demasiados malentendidos que arruinaron lo que pudo ser un poema de amor.

Si, 3 encuentros solamente, pero que bastaron para plantearme dejarlo todo por él y que ese numero se convirtiera en infinito. Encuentros que sabían a paraíso, al menos el último.

Un encuentro no planeado, pero que te hace sentir como si tu cuerpo hubiera estado esperando siempre por el. Como cuando lees una misma receta en varios libros, una de esas complicadas que pocos consiguen realizar, pasas días y días intentando que ese plato se parezca mínimamente y te conformas con que se asemeje. El día que te sale idéntico a la receta original entiendes porque todo el mundo hablaba de ello.

Esto no es una película holliwoodiense, hay detalles feos, palabras mal sonantes y desprecios de por medio, pero estoy en mi momento de duelo y mi subconsciente tiene la macabra manía de hacerme recordar los momentos que me hicieron enamorarme de lo que creía que podía ser y no fue.